
El fuego quema, el hielo arde.
Sabes que la sangre se congela en tus entrañas. Duele.Pero es imposible que sueltes un grito, y una lágrima salada resbala por tu mejilla hasta la comisura del labio. En ella, se refleja el rostro de aquél que te persigue en sueños.
¿Quién no quisiera volver a ser niño?, que todo se quedase como algún día se quedó.
Corretear, andar, chillar....ser inocentes. Sin saber las consecuencias que pueda acarrear dar un beso a cambio de una sonrisa macarra...
Cats
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